Autoría: Inma de Juan


2 de diciembre de 2025

min de lectura

📖 Contar para comprender

Los cuentos son un puente entre el corazón y la mente. A través de las historias, los niños pueden expresar lo que sienten sin miedo ni juicio. La Cuentoterapia convierte la lectura en una herramienta educativa y terapéutica para sanar emociones, comprender lo vivido y crecer por dentro.

En cada historia, el niño encuentra un espejo donde reconocer sus propias emociones y un camino simbólico para transformarlas.

Qué aporta la cuentoterapia

Los cuentos no solo entretienen: ayudan a educar emocionalmente.

  • Despiertan la empatía y la imaginación.
  • Permiten poner palabras a lo que cuesta decir.
  • Ayudan a procesar pérdidas, miedos o enfados.
  • Refuerzan la autoestima, la seguridad y la conexión con los demás.

Como explica la psicóloga Mercedes Bermejo, directora de Editorial Sentir, “a través de los cuentos los niños logran identificar, comprender y expresar lo que sienten, algo esencial para su bienestar emocional”.

🧸 En el aula (o en casa)

Los cuentos son también una excelente herramienta educativa para docentes y familias. Algunas claves para aprovechar su poder:

  • Elegir cuentos adecuados a la edad y al momento emocional del niño.
  • Leer con calma, con tono cálido y pausas que permitan conectar con la historia.
  • Crear un ambiente seguro: una luz suave, un espacio tranquilo, cercanía emocional.
  • Dejar espacio para conversar después de la lectura: ¿qué parte les ha gustado más?, ¿a qué les ha recordado?, ¿qué han sentido?
  • Invitar a crear: dibujar, escribir o representar lo que han comprendido.

Temas que se pueden trabajar y ejemplos de cuentos

Pérdida y duelo“¿Dónde está el abuelo?” de Mercedes Bermejo (Editorial Sentir) ayuda a los niños a comprender la ausencia y elaborar la pérdida con ternura y claridad.

Enfado y frustración“¡Qué rabia!” de Esther Egea (Editorial Sentir) ofrece recursos para reconocer la emoción del enfado y canalizarla sin dañar.

Miedo y valentía“El monstruo de los miedos” de Mercedes Bermejo enseña a mirar los temores de frente y descubrir la fuerza interior que todos llevamos dentro.

Diversidad e inclusión“Mi hermano invisible” de David Bueno y “Todos somos diferentes” (ambos de Editorial Sentir) fomentan la empatía, la aceptación y el respeto a la diferencia.

Gestión emocional y autoconocimiento“Emociones. El diccionario para niños” es un recurso muy útil para identificar y poner nombre a los sentimientos cotidianos.

Contar para acompañar

Cuando un educador o un padre lee con ternura, enseña a mirarse con amor.

Los cuentos no solo enseñan a leer: enseñan a vivir, a ponerse en el lugar del otro y a entender que todas las emociones —también las difíciles— tienen un sentido y pueden transformarse.

Leer, en definitiva, es acompañar: palabra a palabra, emoción a emoción.

Sigue la serie completa

Descubre todos los artículos de la saga en la categoría
👉 Crecer por dentro · Brightkids Arenales

Autoría: Inma de Juan


24 de noviembre de 2025

min de lectura

Mirar más allá de la conducta

Los niños expresan su mundo interior con acciones: una rabieta, un silencio o una mirada pueden ser mensajes emocionales.
Observar es una forma de cuidar. Pero hay que hacerlo con criterio y contexto.

Cuándo preocuparse

No todos los cambios indican un problema. La clave está en la frecuencia, intensidad y duración de las conductas.
Algunas señales de alerta:

  • Cambios bruscos de humor o aislamiento prolongado.
  • Pérdida de interés o apatía.
  • Reacciones exageradas ante pequeñas frustraciones.
  • Somatizaciones (dolor de barriga, cansancio…).

El trabajo en equipo

Antes de comunicar una preocupación a la familia, conviene contrastarla con otros docentes.
A veces lo que parece un problema en un aula no lo es en otra.
Registrar observaciones objetivas y compartirlas en equipo ayuda a comprender mejor la situación.

Comunicar sin alarmar

Cuando se habla con la familia, el tono es tan importante como el contenido.

  • Empezar por los puntos fuertes del niño.
  • Describir hechos, no juicios.
  • Mostrar disposición a colaborar.
  • Escuchar sin interrumpir.
    El objetivo no es alarmar, sino buscar soluciones juntos.

Acompañar sin diagnosticar

El docente no sustituye al especialista, pero sí puede ser la primera mirada sensible.
Educar emocionalmente es ofrecer tiempo, espacio y comprensión.

“El niño no necesita que le adivinen, sino que le miren.”

Sigue la serie completa

Descubre todos los artículos de la saga en la categoría
👉 Crecer por dentro · Brightkids Arenales